Autorizada Nivel II en Ashtanga Yoga por Sharath Jois SOLO en Mayo

Reinauguramos la sección del blog con una Ashtangui autorizada, que ya la teníamos muy abandonada, y que mejor que en una entrevista con ella para que la conozcas más y te animes a tomar un mes completito con Eloisa en Agoyoga.

Nacida en Caracas, Venezuela, Eloisa, una bellísima persona y ashtangi autorizada Nivel II llega a Barcelona después de haber pasado tres meses asistiendo al maestro Sharath Jois en KPAYI en Mysore, India.

“Un día finalmente, un momento difícil me llevo a buscar una práctica que me ayudara, fui a mi primera clase y al entrar, me sentí en casa.”

¿Recuerdas cómo llegaste al camino del Yoga?

 Recuerdo haber tenido siempre la sensación de que debía ir al yoga, pero siempre lo postergaba… como cuando estas en el colegio y tienes que hacer los deberes, pero siempre lo dejas para después!

Un día finalmente, un momento difícil me llevo a buscar una práctica que me ayudara, fui a mi primera clase y al entrar, me sentí en casa. Y me quede para siempre.  

Empezaste de lleno, o de a poquito?

Bueno, siempre he sido el tipo de persona que da todo o nada, así que desde que comencé me entregue a la practica diaria.

¿Cómo era tu vida antes del yoga?

Como la de muchos jóvenes de mi generación en mi ciudad, la vida discurría llena de fiestas, paseos al mar, la montaña, compartir con los amigos. Siempre disfruté de la belleza de mi tierra, la alegría y el placer de los momentos compartidos.

Me gradué de educadora mención preescolar. Durante el ejercicio de mi carrera trabajé en colegios con los más pequeñines. Disfrutaba de mi trabajo aunque era muy demandante. Mi rutina se basaba en despertarme muy temprano, trabajar, luego a estudiar y en los tiempos libres recrearme o divertirme.

Nunca tuve como prioridad alimentarme bien o cuidar de mi cuerpo y mi alma. Pero siempre sentí la necesidad de hacerlo… un vacío en el alma, un vacío que no podía llenar me decía que tenía que buscar la forma de despertar y comenzar a hacer algo por mí misma.

Mi sendero en el yoga comenzó y yo aún no lo sabía…siempre pensé que ese estilo de vida era para un tipo de personas específicas que nacen con con disciplina y fuerza.

Autorizada Ashtangi Agoyoga Yoga Barcelona

Bueno, y al final tu sendero en el yoga comenzó en dónde?

Mi sendero en el yoga comenzó y yo aún no lo sabía. Después de haber pasado por un momento difícil en el que mi autoestima estaba muy por debajo, decidí ir al gimnasio, comer bien y cambiar mi cuerpo. Fue un momento crucial, porque yo nunca me sentí capaz de lograr algo así, siempre pensé que ese estilo de vida era para un tipo de personas específicas que nacen con con disciplina y fuerza. Me di cuenta que todo esta en la decisión que tomamos y en las acciones que hacemos para obtener lo que nos proponemos. Y esa fue mi primera revelación, la relaciono con el yoga, porque siento que me ayudó a verme a mí misma, a separarme de eso que me dice la mente todo el tiempo: “no puedes, tu no naciste para eso, vamos a hacer otra cosa”

Y al Ashtanga yoga, llegaste ahí mismo? 

Por corto tiempo hice otros estilos y fue en el 2012 que conocí el Ashtanga yoga, a través de mi gran amiga y maestra Liz Carrasquel. Me  centré en  practicar únicamente Ashtanga estilo Mysore junto a ella.

“El primer maestro es como el primer amor: dulce y lleno de magia.”

Que fue lo que te inspiró?

Liz tiene una gran experiencia como practicante y como profesora, fue su amor y devoción por el yoga lo que me inspiró a profundizar más en este camino y a emprender mi primer viaje de aventura a India. El primer maestro es como el primer amor: dulce y lleno de magia.

Cuéntanos cómo fue tu primer viaje a India

En el 2014 fui a India por primera vez, practiqué con Lino Miele en Kovalam Beach, y seguí a Mysore, para practicar en KPJAYI por 3 meses.

Algo que recuerdo que me dejó mi primer viaje India fue que no hay lugar al que se viaje ni persona que logre hacer un cambio en uno mismo. Fui con la expectativa de que el hecho de estar ahí, me iba a convertir en una persona diferente… en una “super yoguini” y al llegar, mi sorpresa fue: soy la misma persona que era cuando me fui, solo que estoy en un lugar diferente. Entonces entendí, que si quiero un cambio, tengo que hacerlo yo. Cambiar o mejorar depende del  proceso que nace de mi  misma y que se consigue progresivamente con esfuerzo, constancia y dedicación. Lo que me pasa, quien soy y como veo la vida, es absolutamente mi responsabilidad y esta en mis manos.

Y en Mysore?

Mysore para mí, se ha convertido en un hogar. Un sitio donde voy a conocerme a mí misma a través de la práctica y a interactuar con otras personas que se encuentran en el mismo proceso. Sharath es un maestro con la capacidad de hacerte ver en él un reflejo de ti mismo, al entrar a la shala a practicar me he dado cuenta que los días que siento que el esta molesto conmigo es porque realmente yo estoy molesta por algo. Y los días que siento que el esta contento y me trata bien es porque yo me encuentro en esa sintonía. Mysore para mí, es el proceso de observar lo que ocurre en mi cabecita loca y aprender en donde colocarlo, como canalizarlo… de forma que pueda sentir paz en el corazón.

Autorizada Ashtangi Agoyoga

Y ser Autorizada…Tu autorización Nivel I tuvo que ser una gran alegría.

Sí, claro que lo fue. Yo enseñaba antes de recibir la bendición de mi gurú y hacerlo con ella me hace sentir muy contenta.

Porqué te dedicas a enseñar estilo Mysore?

primero, porque es lo que practico todos los días, por tanto es lo que se (o creo saber jajaja) transmitir a los demás…segundo, mi experiencia profesional enseñando a niños pequeños, siempre fui maestra, toda mi vida enseñe, y siento que eso es mi dharma… Y por último, pero no menos importante, mi maestro, Sharath Jois. Su determinación a enseñar sin detenerse por los factores externos, verlo a pesar de su enorme esfuerzo con una sonrisa, cada día, es una gran inspiración para llenarme de alegría y vaciarme de excusas que obstaculizan el camino.

Que te gustaría decirle al Mundo?

Que te gustaría decirle al Mundo?

Practice, practice… and all is coming!